LLEGAR ARRIBA, CAER BAJO
August 31, 2009 by cabix
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1REYES 16:1-7. Todo lo que sube ¿tiene que bajar? La gravedad nos dice que así debe ser. En lo que respecta a la “ley del pecado” que nos arrastra hacia abajo” (Rom.7:15-25) No debería ser así siempre, el poder de Dios hace posible que resistamos esa “atracción” hacia abajo que puede hacernos caer, cuando hemos logrado subir en la vida. La historia de Baasa es muy similar a la de algunos ex-presidentes que han cometido delitos, altos ejecutivos que han desfalcado, ganadores de medallas de oro que se han dopado, esposos infieles, líderes de iglesias que han caído en adulterio, en fin, cada uno de ellos “llegaron alto, y cayeron bajo”.
Existe el riesgo de llegar alto y caer bajo… ¡sí! Tu y yo corremos ese peligro! 
Por la gracia de Dios hemos podido “alcanzar algo… llegar arriba”. A lo que me refiero es al hecho de que Dios nos pone “sobre otros”, que en el caso de este rey, fue lógicamente el pueblo de Israel; en nuestro caso, puede ser una jefatura, un ministerio, una esposa, unos hijos, un negocio, un equipo de trabajo, etc.
Cuando leemos “Por cuanto yo te levanté” (v.2) hace ver que antes de la intervención Divina “Se estaba caído” - ”Por los suelos” (Sal.119:25). Dios hace de “un nadie” un “Alguien”. Al mencionar “…del polvo” nos recuerda que tanto Baasa como nosotros “No nos hicimos a nosotros mismos” (Como aseguran algunas personas que han alcanzado la cima). Dios nos hizo, nos levantó de donde estábamos “caídos” y nos puso en un lugar en eminencia ya sea como padre, esposo, jefe, supervisor, líder, etc. y Asimismo nos puede bajar de allí, resta pues, tener sumo cuidado de hacer su voluntad.
Hemos sido puestos en “El huerto de Dios” para que lo labremos y llevemos mucho fruto. Baasa ya llevaba 24 años en ese huerto -el reino - pero Dios no encontró ningún fruto en él; solo habían abrojos y espinos, un terreno descuidado, árido y estéril espiritualmente, asi que decidió cortarlo de raíz (Jn.15:2). El pecado del que se le acusa es el de idolatría. Dios hace una “limpia” en su debido momento (v.3). Aquellos árboles sin fruto serán “barridos” y nadie extrañará sus frutos, por cuanto eran ¡ningunos! Nadie lamentaría su muerte, ni tomaría sus cuerpos para endecharlos y enterrarlos (v.4). ¿Triste verdad?
La vida de Baasa es un recordatorio para aquellos que hemos sido rescatados por el Señor; que hemos sido levantados del polvo porque estabamos caídos, que hemos logrado “llegar arriba” porque Dios en su gracia “Nos ha puesto sobre…” para hacer lo que le agrada. Baasa llegó alto, pero cayó bajo debido a su carnalidad. Una vez el Señor nos permita llegar arriba, cuidémonos de no caer bajo. ¡ATENCION! SUELO RESBALADIZO







