ESCUCHA LA CRITICA
January 12, 2010 by cabix
Filed under El Blog de Alex
El pueblo de Dios siempre ha tenido el mal hábito de quejarse contra su líder espiritual (Éxodo 17:1). De haber estado allí, con calor, polvo en el rostro, con una garganta seca “y sin servicio de agua potable” seguramente nos habríamos unido a aquella expresión de malestar contra Moisés: “Estamos aquí por las promesas que nos hiciste…” “Se supone que sabías para donde vamos y que Dios te guía”. En conclusión: “Como eres el líder, tienes la culpa.”
Es lamentable cuando la gente no quiere ser parte de la solución, sino, solamente señalar el problema (v.2). Se quejan de lo que el líder decide y conduce (V.3) ¿Por qué no clamar a Jehová cada uno en sus casas junto a sus familias? La respuesta es fácil; no se creen culpables ni responsables. Generalmente los que critican con malicia a los que hacen algo, son los que no hacen nada.
Al líder “le llueven piedras” (v.4), es decir, críticas destructivas, señalamiento de problemas, mucha actitud negativa y poca actitud de servicio. ¿Es el pueblo de Dios capaz de apedrear al que le pastorea? Bueno, Moisés nos respondería asintiendo con su cabeza, y luego nos contaría una de sus tantas experiencias.
En medio de todo, es sabio escuchar la crítica sin defenderse; esto ayudará a anticipar consecuencias. Aunque con mala actitud, y comunicado de mala manera, el pueblo percibía una necesidad real: No hay agua en el desierto y la sed se ha hecho sentir. Será oportuno buscar la compañía de hombres maduros y sabios (v.5), cuidarme de la inmadurez de algunos sin desdeñarles (Mateo 26:22-23) NUNCA cerrar mis oídos y hacer algo al respecto.
El líder espiritual debe estar abierto a la crítica, escucharla atentamente, evaluarla, ponerla en oración delante de Dios e ir a la fuente de agua viva que aliviará toda sed percibida en el desierto de la prueba. Cuando pastoreé jóvenes solía decir a mi equipo de trabajo: “Si ustedes no me dicen lo que hago mal, es porque, o hago todo bien y me sale perfecto, o no me tienen confianza… y estoy seguro que no es por la primera condición”. Hemos de construir un puente de confianza con nuestra gente, y sin importar si somos culpables o no, hacer algo al respecto.
PD. Dale al Señor hoy lo mejor de ti mismo.








