ALIVIO PARA EL CORAZON
September 28, 2009 por cabix
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Hay ciertas temporadas de la vida que nos resultan un poco molestas y algunas de ellas hasta tortuosas: Un cierre de mes en el trabajo, una infancia dolorosa, una traición, un engaño, un despido… en fin, tú bien podrías ayudarme a continuar esta lista.
El Señor hace por nosotros, lo que hace un pastor por sus ovejas: Nos cuida. En el salmo 23:5 es precisamente lo que confirmamos: el pastor “unge nuestra cabeza con aceite” pero ¿Qué tiene que ver eso conmigo?
Los insectos son una molestia para muchas personas, pero hemos de saber que pueden matar a una oveja y no estoy exagerando. Si una mosca logra depositar sus huevos en la membrana blanda de la nariz de la oveja, estos huevos se convierten en larvas en forma de gusano. Para aliviar su molestia, las ovejas golpean su cabeza contra árboles y rocas. En casos extremos,
pueden llegar a matarse en un esfuerzo frenético por encontrar alivio. Las ovejas corren, se agitan, se olvidan de comer, dejan de crecer ¡No pueden ni dormir! Por esta razón el pastor unge a la oveja, le cubre la cabeza con repelente hecho de aceite. El olor del aceite impide que los insectos se acerquen y esto hacen que las ovejas logren vivir en paz.
Como las ovejas, tenemos heridas, molestias, situaciones que hacen que nos comportemos alocadamente, de un lado para otro, lastimándonos más en nuestra desesperación, no podemos dormir. Nuevamente quiero recordarte que el aceite es cuadro del Espíritu Santo. Si has recibido a Cristo tienes la unción (1Juan 2:20;27) y no necesitas estar a la espera de otra “unción especial” pues Dios no da del Espíritu por medida (Juan 3:34). Así que con el poder del Espíritu Santo dentro de ti, Dios puede traer a tu corazón la paz y el alivio que tanto anhelas. Deja que el Señor te pastoree, experimentarás una paz que sobrepasa todo entendimiento: psicológico, social, cultural, familiar y terrenal en general.









Chief on Wed, 30th Sep 2009 4:45 pm
Buenísimo Pastor. Gracias por recordarnos esto tan precioso…
Saludos a los santos.
David