¿QUIEN LLEVA LA CORONA HOY?
March 10, 2010 por cabix
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Hablar de los reyes Saúl y David es hablar sobre uno de los contrastes más grandes en la historia Bíblica. ¿Dos estilos de vida opuestos cohabitando en un mismo capítulo de la Biblia? Es posible, para muestra un caso: 1Crónicas capítulo 11. Dos reyes, dos reinados, dos estilos de vida, dos formas de gobernar. ¿Quién lleva la corona en mi vida hoy?
Saúl es un hombre iracundo, insensato, malhablado, envidioso, inconstante, hipócrita, vengativo, rencoroso, “malpensado”, manipulador; pienso que todo lo malo que un diccionario pudiera definir de la “A” a la “Z”; todo ello sería Saúl. Por otro lado David, un hombre conforme al corazón de Dios, al cual le importaba hacer la voluntad de Dios más que estar sobre una posición de autoridad.
De haber estado allí, bajo el reinado de ambos monarcas seguramente lamentaríamos los días de Saúl: reina la injusticia y el pecado. ¿Estás en un ambiente así o bajo el liderazgo de alguien así? David en cambio; un rey al cual vale la pena escuchar y servir. La expresión de aquellos varones que reconocen a David como su rey, de alguna manera describen nuestra irrompible relación con Cristo cuando dicen “He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne” (Efesios 5:31-32).
Si bien “Saúl reinaba” (1Cro.11:2) y éramos muy parecidos a él (Ef.2:3), ahora tenemos la bendición de confesar que hoy Cristo reina. El es un rey victorioso que si bien no evitará que enfrentemos batallas, sí evitará que regresemos a casa derrotados. (1Cro.11:2b: “…Tú eras quien sacaba a la guerra a Israel y lo volvía a traer”)
Personas alrededor nos recuerdan cómo es Saúl: un jefe arrogante y soberbio, un compañero de trabajo incapaz y chismoso, un cónyuge irritante e intratable. Recordemos que en nuestra vida “Saúl reinaba” pero ahora hemos hecho de David (Símbolo de Cristo) nuestro rey; Él gobierna. Recuerda “Dios no evitará que enfrentemos batallas; pero sí, que regresemos a casa derrotados”.








David on Thu, 6th May 2010 9:32 am
Apreciados hermanos:
Es un gozo enorme contactarme con Uds.
Deseo que el Señor esté derramando su gracia en sus vidas.
El motivo del e-mail es preguntarles dónde se encuentra la iglesia (país, ciudad, etc.), ya que no he podido encontrarla en su blog.
Espero su respuesta y les aliento a seguir bendiciendo vidas a través de este medio.
Ptor. David Casaretto,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
Argentina.